A la luz del estudio del cambio. Es inherente a la sociedad y se define como energía generada por la existencia de fuerzas contrapuestas y por su activación tanto interna como externa. Incluye, entre otras, una serie de características tales como atención, emoción, equilibrio, ruptura. De entre posibles categorías de tensión se destacan las siguientes: negativa, destructiva; positiva; crítica y creativa. Pero también es relevante el estudiar la capacidad transformadora de ciertas fuerzas sociales en reconducir tensiones negativas y destructivas.
En la consideración del impacto social. La importancia que tiene el análisis de la violencia política y la violencia de género debido al impacto social que cada una de ellas genera. Lo mismo puede decirse de la reflexión acerca de las razones para la apatía, el cansancio social de la violencia política. En el caso de la violencia de género aunque se van dando pasos para su erradicación, cabe reflexionar acerca de la minusvaloración social, cultural e institucional y su relación con mandatos culturales difíciles de erradicar.
En su capacidad innovadora. La identificación de fuentes de tensión creativa tiene una relación estrecha con el progreso sostenible de la sociedad vasca. En muchos casos pueden estar en los márgenes y no ser reconocibles como tales al expresarse en códigos y prácticas emergentes.